
China busca reducir su dependencia de Nvidia
China podría cubrir el 90% de su mercado de chips de IA de alta gama con soluciones nacionales antes de finalizar 2026.
Tencent y ByteDance han recibido durante las últimas semanas 10.000 chips H200 de Nvidia cada una para aplicaciones de inteligencia artificial, mientras otras compañías chinas esperan recibir envíos similares. Estados Unidos autorizó a Nvidia a exportar hasta 100.000 de estas GPU a determinados clientes chinos, bajo condiciones de seguridad y siempre que no exista sospecha de un posible uso militar.
Aunque los primeros envíos han comenzado a llegar, su utilización dentro de China continental enfrenta restricciones. El Gobierno chino busca disminuir la dependencia de proveedores extranjeros y avanzar hacia una mayor autonomía en el desarrollo de chips de IA.
Las autoridades han solicitado a Tencent, ByteDance y otras empresas que recibieron o recibirán H200 que trasladen estas GPU a Hong Kong para utilizarlas allí. La ciudad cuenta con un régimen aduanero separado del territorio continental, lo que permite mantener los equipos fuera de las fronteras aduaneras de China continental.
Tecnología propia gana terreno
El objetivo de Pekín podría ser más viable de lo que parece. Un análisis de TrendForce estima que China estará en condiciones de cubrir hasta 90% de su mercado de chips de IA de alta gama con soluciones desarrolladas en el país antes de que termine 2026.
De concretarse esta previsión, fabricantes como Nvidia y AMD perderían una parte considerable de su participación en uno de los mercados tecnológicos más importantes del mundo. Para China, en cambio, una mayor producción local reduciría su exposición a las restricciones comerciales estadounidenses y fortalecería su capacidad para desarrollar infraestructura de IA.
Huawei y Cambricon toman protagonismo
Huawei y Cambricon Technologies aparecen entre las compañías chinas mejor posicionadas para aprovechar este proceso. Ambas han ganado presencia en el mercado nacional de aceleradores para IA a medida que las restricciones estadounidenses dificultaron el acceso a determinados productos extranjeros.
Otros fabricantes, entre ellos Moore Threads y Enflame, también buscan ampliar su participación. El principal desafío será determinar si estas empresas pueden fabricar suficientes aceleradores para cubrir la creciente demanda derivada de la expansión de la inteligencia artificial en China.
El avance de los fabricantes chinos no significa que el país haya alcanzado una autonomía tecnológica completa. China todavía enfrenta dificultades en áreas como la fotolitografía, pero una mayor capacidad para sustituir GPU extranjeras podría permitirle mantener su desarrollo de IA mientras reduce su dependencia de proveedores estadounidenses.










