
Conectar el cerebro con el celular podría ser posible en menos de una década
El neurocientífico Rajesh Rao prevé avances en las interfaces cerebro-computadora para restaurar capacidades, potenciar funciones humanas y facilitar la comunicación mediante inteligencia artificial.
Conectar el cerebro humano con dispositivos cotidianos, como teléfonos celulares y tabletas, podría convertirse en una aplicación práctica durante la próxima década. Así lo anticipa Rajesh Rao, neurocientífico indio y codirector del Centro de Neurotecnología de la Universidad de Washington, quien investiga cómo trasladar los conocimientos sobre el funcionamiento cerebral al desarrollo de nuevas tecnologías.
El especialista participó en la V Conferencia Internacional de Inferencia Activa, celebrada en Madrid, donde investigadores analizaron cómo comprender mejor la inteligencia biológica para desarrollar sistemas de inteligencia artificial inspirados en el cerebro. El objetivo es crear tecnologías capaces de interpretar las intenciones humanas, interactuar con las personas y ampliar sus capacidades.
Las interfaces cerebro-computadora avanzan en medicina
Las interfaces cerebro-computadora (BCI, por sus siglas en inglés) permiten establecer comunicación entre la actividad cerebral y dispositivos externos. Actualmente, estas tecnologías se investigan para ayudar a personas con parálisis, secuelas de accidentes cerebrovasculares y discapacidades sensoriales a comunicarse, controlar prótesis o recuperar determinadas funciones.
Sin embargo, muchos de estos desarrollos requieren implantes cerebrales, lo que implica riesgos asociados con las intervenciones quirúrgicas y posibles complicaciones para los pacientes. Rao considera que el siguiente paso será desarrollar sistemas que no solo ayuden a recuperar capacidades perdidas, sino que también permitan ampliar algunas funciones humanas. Para ello, advierte, será necesario establecer directrices éticas que orienten su desarrollo y aplicación.
BrainNet demuestra el potencial de la comunicación cerebral
Uno de los antecedentes de esta investigación es BrainNet, un sistema desarrollado por Rao y su equipo para transmitir información entre varias personas mediante un ordenador. En sus experimentos, los investigadores utilizaron gorros que registran la actividad eléctrica cerebral, sin necesidad de recurrir a implantes, para transmitir instrucciones vinculadas con un videojuego.
El experimento permitió que dos participantes enviaran información cerebral a un sistema informático, que después transmitía las instrucciones a una tercera persona encargada de ejecutar las acciones sin ver la pantalla. Aunque los resultados se limitaron a mensajes sencillos, el equipo busca avanzar hacia la transmisión de pensamientos más complejos. Estos progresos muestran el potencial de la neurotecnología, aunque todavía existen desafíos técnicos y éticos antes de que estas aplicaciones puedan incorporarse a la vida cotidiana.










