
Ecosia propone administrar Chrome durante una década en lugar de obligar a Google a venderlo
La empresa sin fines de lucro envió su propuesta a Google y al juez Amit Mehta, planteando destinar ingresos del navegador a proyectos ambientales.
Ecosia, el motor de búsqueda con sede en Berlín, presentó una propuesta inusual pero estratégica: asumir la administración de Chrome durante 10 años en lugar de que Google se vea obligado a venderlo a un competidor. “No es absurdo, ¿verdad?”, declaró Christian Kroll, director ejecutivo de Ecosia, al anunciar que la iniciativa ya fue enviada tanto a Google como al juez estadounidense Amit Mehta, quien este mes debe resolver sobre las medidas correctivas tras su histórica sentencia de 2024 que declaró ilegal el monopolio de Google en búsquedas y publicidad online.
La propuesta surge en medio de las presiones del Departamento de Justicia de EE. UU., que busca que Google se desprenda de Chrome como parte de las sanciones. Google ha rechazado esta opción y prometió apelar el fallo, mientras que rivales como OpenAI y Perplexity han expresado interés en adquirir el navegador. De hecho, Perplexity lanzó recientemente una oferta no solicitada de 34.500 millones de dólares, ampliamente cuestionada por su bajo valor y por superar con creces los fondos que la compañía había levantado hasta ahora.
Según cálculos de Ecosia, Chrome podría generar un billón de dólares en los próximos diez años. Bajo su propuesta, la organización recibiría el 60% de los ingresos para financiar proyectos climáticos, como la preservación de selvas tropicales, programas globales de reforestación, agroforestería, persecución judicial de contaminadores e investigación en inteligencia artificial sostenible. El 40% restante —unos 400.000 millones de dólares— sería transferido a Google, que mantendría la propiedad intelectual y la posibilidad de seguir como buscador predeterminado.
Fundada en 2009, Ecosia ha construido su identidad como una organización sin fines de lucro que dona millones cada mes a comunidades y ONG en más de 35 países. La compañía ya tiene un acuerdo de reparto de ingresos con Google y ofrece un navegador basado en Chromium, lo que, según Kroll, refuerza la viabilidad de su planteamiento. “Estaríamos encantados de gestionar Chrome para ellos”, señaló el directivo, destacando que se garantizaría además la continuidad de los empleos asociados al navegador.
Aunque Kroll reconoce que la propuesta puede sonar excéntrica, subraya que busca abrir el debate sobre alternativas a las medidas tradicionales de desinversión, que solo trasladarían el control de Chrome —y sus millonarios beneficios— a otras grandes tecnológicas.










