
Ecommerce español supera los 112.000 millones de euros en 2025
El comercio online crece un 14,6% y consolida a España como líder en la Península Ibérica, según el ‘Informe de Comercio Electrónico’ de CTT.
El ecommerce español cerró 2025 con una facturación de 112.666 millones de euros, registrando un incremento interanual del 14,6%, según la última edición del ‘Informe de Comercio Electrónico’ de CTT. Este crecimiento sitúa al país como el mercado más dinámico de la Península Ibérica en términos de comercio online.
Los datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) confirman esta tendencia, señalando que durante el primer semestre de 2025 el volumen de negocio del comercio electrónico alcanzó los 54.098 millones de euros en España. Con un crecimiento superior al 10% por trimestre, se proyecta que la facturación anual superará los 110.000 millones de euros.
CTT también ofrece una visión de toda la Península Ibérica, estimando que la compra online de bienes y servicios en España y Portugal superó los 125.000 millones de euros, con un alza interanual del 13,7%. España representa casi el 90% de este total, consolidando su atractivo para empresas portuguesas interesadas en el mercado ibérico.
El informe evidencia que el impulso del comercio electrónico es más pronunciado en España que en Portugal. Mientras que el ecommerce español creció un 14,6%, el portugués avanzó un 6,7%. Si se analizan únicamente los productos, excluyendo servicios, la subida en España fue del 14% frente al 10% registrada en Portugal.
CTT apunta que el crecimiento de las ventas online en España se relaciona con el aumento del número de compradores digitales, que llegó a 30,3 millones en 2025, frente a 5,5 millones en Portugal, donde el incremento fue menor, del 3,2%. Además, el gasto medio por consumidor español fue de 1.764,20 euros, superando los 1.319,40 euros de los portugueses, aunque el valor medio por compra fue ligeramente inferior: 51,80 euros frente a 55,90 euros.
En cuanto a la frecuencia de compras, los españoles adquirieron de media 34 productos al año, realizando casi tres transacciones al mes (2,83), mientras que los portugueses compraron 23,6 artículos, con una media de dos compras mensuales (1,97).
Entre las categorías más demandadas destacan moda y electrónica. El 76,4% de los compradores españoles adquirieron ropa y calzado, y el 48% productos electrónicos. En Portugal, estas cifras fueron del 75% y 53%, respectivamente. La categoría con mayor crecimiento en España fue alimentación online en supermercados, mientras que en Portugal la mayoría de las categorías aumentaron sus ventas por internet.
El abandono del carrito sigue siendo un desafío. CTT identifica como principal motivo que el precio final resulta más alto de lo esperado (54,6% en España y 66,3% en Portugal). Otros factores son dificultades en el registro (19,4%), desconfianza en los métodos de pago (18,3%) y plazos de entrega insatisfactorios (17,3%), con problemas técnicos similares entre los consumidores portugueses (19,6%).
El estudio también anticipa tendencias futuras en comercio electrónico, destacando el papel de la Generación Z, que impulsa la digitalización, la sostenibilidad y nuevas formas de consumo, como la segunda mano y entregas rápidas. “El precio y la comodidad siguen siendo decisivos, pero la preocupación medioambiental empieza a ganar terreno, especialmente cuando va acompañada de incentivos concretos”, destaca el informe.
El recommerce y la economía circular se consolidan en ambos países, especialmente entre jóvenes que prefieren plataformas digitales para comprar y vender productos de segunda mano, principalmente ropa, tecnología y accesorios de moda. Más del 50% de los eshoppers ibéricos planean aumentar la intensidad de sus compras online en 2025.
Asimismo, la movilidad impulsa el mcommerce. Según un informe de Flowwow y Admitad Data, el 30% de los pedidos online en España en 2026 se realizarán desde smartphones, un aumento frente al 25% registrado en 2025. El uso de dispositivos móviles fomenta compras más frecuentes, con tickets más altos y mayor recurrencia, reflejando un mercado más centrado en la comodidad, la personalización y la experiencia de usuario.










