
La NASA alista viaje tripulado a la Luna con Artemis II
La NASA supera pruebas críticas de Artemis II y avanza hacia el vuelo tripulado alrededor de la Luna.
La NASA concluyó con éxito las pruebas finales de Artemis II, la misión que llevará a cuatro astronautas a orbitar la Luna por primera vez en más de medio siglo. Tras detectar el 3 de febrero fugas de combustible que obligaron a suspender los ensayos iniciales, la agencia espacial confirmó que superó la evaluación más crítica y que el sistema se encuentra dentro de los parámetros de seguridad para avanzar hacia el lanzamiento.
Durante dos jornadas de pruebas, los equipos cargaron más de 700.000 galones (2,6 millones de litros) de combustible superfrío en el cohete. Según el reporte oficial, la fuga de hidrógeno detectada fue mínima y se mantuvo dentro de los límites aceptables. La cuenta regresiva fue detenida una vez completado el abastecimiento y tras verificar el cierre de las escotillas de la nave Orion, que transportará a la tripulación.
Los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch —de la NASA—, junto con Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense, presenciaron parte del ensayo desde el Centro de Control de Lanzamiento en el Centro Espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral. La tripulación iniciará una cuarentena de 14 días para reducir riesgos sanitarios antes del despegue, previsto tentativamente a partir del 6 de marzo, aunque la fecha oficial aún no ha sido confirmada.
El cohete más potente de la agencia
La cápsula Orion será impulsada por el Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS), el cohete de 98 metros de altura considerado el más potente construido por la NASA. El plan contempla varias órbitas alrededor de la Tierra antes de emprender un trayecto de cuatro días hacia la Luna, sobrevolarla y regresar en una misión de aproximadamente diez días. Durante el vuelo, los astronautas tomarán el control manual en distintas fases para validar sistemas y ejecutar demostraciones operativas.
Paso estratégico hacia Marte
Artemis II es la segunda misión del Programa Artemis, tras el vuelo no tripulado de 2022, y antecede a futuras expediciones que contemplan el regreso de astronautas a la superficie lunar y la construcción de la estación orbital Gateway. Este laboratorio en órbita lunar servirá como punto de enlace para misiones entre la Tierra y la Luna, además de plataforma científica fuera de la magnetosfera terrestre y banco de pruebas para tecnologías necesarias en viajes de larga duración, incluidos trayectos a Marte.
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, aseguró que no se autorizará el lanzamiento hasta garantizar condiciones óptimas de seguridad. También adelantó ajustes en las conexiones de combustible de cara a Artemis III, misión que buscará llevar astronautas al polo sur lunar en los próximos años.
Incidentes menores bajo control
Aunque la prueba fue considerada exitosa, se registraron inconvenientes técnicos, como una interrupción temporal en las comunicaciones terrestres del Centro de Control de Lanzamiento. Los operadores activaron protocolos alternos hasta restablecer los canales habituales y aislar el equipo responsable.
En los próximos días, técnicos instalarán plataformas de acceso en el lanzador móvil para revisar los segmentos superiores de los propulsores sólidos del SLS y repetir las pruebas del sistema de terminación de vuelo. Estas mejoras, derivadas de la experiencia de Artemis I, permitirán completar las verificaciones directamente desde la plataforma sin regresar al Edificio de Ensamblaje de Vehículos. Con las pruebas superadas, la NASA avanza hacia una misión que no solo marcará el regreso de vuelos tripulados alrededor de la Luna, sino que sienta las bases para una presencia sostenida en el satélite natural y futuras misiones humanas a Marte.










