whatsappCompartir facebookCompartir twitterTwittear emailE-mail
copiarCopiar url
Share 12
VIVIRTEC
Campaña Robot Eilik mayo 2024
Campaña Robot Eilik mayo 2024
Campaña Robot Eilik mayo 2024

Científicos descubren que el hielo salado puede funcionar como generador eléctrico

El hallazgo revela que este material alcanza valores similares a los mejores compuestos piezoeléctricos actuales.

Científicos descubren que el hielo salado puede funcionar como generador eléctrico
hielo-salado-generador-electrico-estudio

Un equipo internacional de investigadores logró demostrar que el hielo salado puede producir electricidad al ser doblado, alcanzando rendimientos comparables con los materiales piezoeléctricos más avanzados utilizados en la industria. El fenómeno, conocido como flexoelectricidad, fue confirmado por especialistas de la Universidad de Xi’an Jiaotong, en colaboración con el ICN2 y Stony Brook University, quienes comprobaron en laboratorio el potencial energético de este material cotidiano.

El estudio mostró que, al congelar agua con distintas concentraciones de sal común (NaCl) y moldearla en formas como conos, vigas y planchas, el hielo adquirió propiedades sorprendentes. Durante las pruebas de flexión, los bloques generaron hasta mil veces más carga eléctrica que el hielo puro, un resultado inédito que marca un precedente en la investigación.

 

La clave está en la sal. Según explicó el ICN2, este mineral impide que el agua se congele por completo, creando microcanales de líquido entre los cristales. Cuando el hielo se dobla, el movimiento del agua y de los iones de sal entre las zonas comprimidas y estiradas genera lo que los científicos llaman “streaming current” o corriente de arrastre, responsable del flujo eléctrico registrado.

El efecto es tan notable que los dispositivos experimentales lograron resultados cercanos a los mejores compuestos piezoeléctricos empleados actualmente. Esto sugiere posibles aplicaciones en condiciones extremas, como bases científicas instaladas en regiones polares, donde resulta complejo disponer de infraestructuras energéticas tradicionales.

Sin embargo, el descubrimiento plantea un dilema. Desde el año 2000, los glaciares del planeta han perdido en promedio 273 000 millones de toneladas de agua por año, de acuerdo con la Agencia Espacial Europea (ESA). Esa reducción ya equivale al 5% del volumen global de hielo, con efectos visibles como el aumento del nivel del mar y la disminución de agua dulce en ríos importantes. Apostar por el hielo como fuente energética abre así una paradoja: depender de un recurso que se derrite aceleradamente.

 

A esto se suman las limitaciones técnicas. Según detalla TechXplore, los dispositivos de hielo salado enfrentan problemas de fatiga mecánica, pues después de numerosos ciclos de flexión su rendimiento puede caer hasta en un 80%. Además, gran parte de la energía se disipa en forma de calor, lo que reduce su eficiencia frente a los materiales comerciales ya existentes.

Aun con estos retos, el descubrimiento es prometedor. “Sus ventajas —abundancia, sostenibilidad y bajo coste— lo convierten en un candidato atractivo para futuras tecnologías limpias”, subrayó el ICN2 en su comunicado. Los investigadores, además, apuntan a que el principio podría aplicarse a otros sólidos porosos que contengan líquidos en su interior, ampliando así el alcance de esta línea de investigación.

El hallazgo, no obstante, refleja una contradicción mayor: mientras la ciencia busca aprovechar la energía oculta en el hielo, el cambio climático acelera su desaparición. Una paradoja que recuerda la urgencia de valorar un recurso natural cada vez más escaso.