
Asteroide 2024 YR4 podría chocar con la Luna en 2032
NASA descarta impacto del asteroide 2024 YR4 en la Tierra, pero analiza una baja probabilidad de colisión con la Luna en 2032.
El asteroide 2024 YR4 dejó de representar una amenaza para la Tierra, luego de que nuevas observaciones confirmaran que no existe posibilidad de impacto en el próximo siglo. Sin embargo, la atención científica se ha trasladado a otro escenario: una eventual colisión con la Luna el 22 de diciembre de 2032, con una probabilidad estimada del 3.8%, según la NASA.
Este ajuste en los cálculos se logró gracias a datos recientes obtenidos por el telescopio espacial James Webb Space Telescope, que han permitido afinar la trayectoria del objeto y reducir la incertidumbre sobre su recorrido.
Posible impacto lunar bajo observación
A inicios de este año, el asteroide 2024 YR4 alcanzó una probabilidad de impacto con la Tierra de hasta 3.1%, lo que generó atención dentro de la comunidad científica. No obstante, análisis posteriores descartaron por completo ese escenario, desplazando el foco hacia la Luna.
Pese al aumento en la probabilidad de colisión lunar, los especialistas subrayan que el riesgo sigue siendo bajo: existe un 96.2% de probabilidad de que no impacte el satélite natural. Aun así, el evento es monitoreado de cerca como parte de los protocolos de defensa planetaria.
Características del objeto y alcance potencial
Las mediciones más recientes indican que el asteroide 2024 YR4 tiene un diámetro de entre 53 y 67 metros, equivalente a un edificio de aproximadamente 15 pisos. Este tamaño supera el umbral que activa mecanismos internacionales de vigilancia, debido a su capacidad de generar daños significativos en caso de impacto terrestre. Aunque no representa peligro para el planeta, su seguimiento continúa siendo clave para mejorar los modelos de predicción y respuesta ante objetos cercanos a la Tierra.
Lejos de provocar alarma, el posible impacto ha despertado interés entre expertos. Richard Moissl, de la Agencia Espacial Europea, señaló que un evento de este tipo permitiría analizar en tiempo real los efectos de una colisión en la superficie lunar.
En la misma línea, Mark Burchell considera que sería una oportunidad única para estudiar la formación de cráteres con datos previos precisos. Por su parte, Alan Fitzsimmons destaca que permitiría observar por primera vez el impacto de un asteroide cuya trayectoria ha sido completamente calculada con antelación. Incluso, bajo condiciones favorables, el fenómeno podría ser visible desde la Tierra mediante telescopios o binoculares.
Avances en defensa planetaria
El seguimiento del asteroide 2024 YR4 también pone en evidencia los avances en estrategias de defensa planetaria. Entre las opciones en desarrollo se encuentran tecnologías láser y métodos más extremos, como el uso de dispositivos nucleares.
Hasta ahora, el único experimento exitoso ha sido la misión DART, llevada a cabo por la NASA en 2022, que logró modificar la trayectoria de un asteroide mediante el impacto de una nave espacial.
Por el momento, el James Webb Space Telescope continuará recopilando información para mejorar la precisión de los cálculos. El escenario actual es claro: no existe riesgo para la Tierra y, aunque la posibilidad de impacto lunar persiste, se mantiene dentro de márgenes reducidos. Para la ciencia, incluso ese escenario representa una oportunidad excepcional.










