
España se consolida como centro del coche eléctrico asequible con la llegada de Leapmotor
Stellantis fabricará vehículos de la marca china en una de sus plantas en España a partir de 2026
España refuerza su posición como uno de los principales polos europeos de producción de coches eléctricos asequibles. El grupo Stellantis confirmó que ensamblará los modelos de Leapmotor en una de sus fábricas nacionales a partir de 2026, decisión que representa un impulso estratégico para la industria automotriz del país.
El anuncio fue realizado por Antonio Filosa, CEO de Stellantis, en declaraciones a Automotive News Europe. El directivo señaló que la colaboración industrial permitirá a Leapmotor disponer de capacidad productiva en España de forma inminente, aunque no precisó cuál de las plantas de la compañía —ubicadas en Madrid, Zaragoza y Vigo— será la elegida.
La producción del modelo T03 en Polonia se detuvo en abril tras los obstáculos regulatorios para evitar aranceles mediante kits importados de China. Esto hace prever que la nueva estrategia implicará un ensamblaje completo en suelo español, reforzando la competitividad frente a las restricciones europeas.
Aunque Stellantis no ha detallado qué modelos se fabricarán, las apuestas apuntan al Leapmotor B10, un sedán de 4.52 metros con batería de 67.4 kWh, cuyo precio de lanzamiento ronda los 27 900 euros y que, con ayudas, podría situarse cerca de los 20 000 euros. También podría incorporarse el Leapmotor B05, aún más económico, con un precio estimado en torno a los 25 000 euros antes de incentivos.
La compañía china, adquirida parcialmente por Stellantis, obtuvo financiación y acceso a la red de distribución y postventa del grupo en Europa. A cambio, Stellantis amplió su portafolio con coches eléctricos económicos, tras una experiencia complicada en el mercado chino que llevó al consorcio a disolver anteriores alianzas en ese país.
España se presenta como terreno idóneo para esta apuesta. Sus menores costes laborales y energéticos, sumados a una infraestructura industrial consolidada, facilitan la adaptación de las líneas de montaje con inversiones contenidas. Además, la cercanía con la futura planta de baterías que Stellantis construirá junto a CATL en Zaragoza refuerza la viabilidad del proyecto.
El movimiento responde también a la necesidad de los fabricantes de ampliar su oferta de eléctricos entre 25 000 y 30 000 euros, segmento clave para cumplir los objetivos de emisiones en Europa. Sin embargo, persisten dudas sobre la demanda real. El reciente anuncio de Ford, que recortará 1 000 empleos en Colonia tras dificultades con su gama eléctrica, refleja las tensiones de un mercado que aún busca el equilibrio entre coste, autonomía y aceptación del consumidor.
Aun así, la confirmación de Stellantis y Leapmotor refuerza la posición de España como hub europeo del coche eléctrico económico, consolidando al país como escenario estratégico para el futuro de la movilidad.










